sábado, 22 de octubre de 2011

Reborn

Durante mucho tiempo he creído que el bienestar de la Tierra y del multiverso no depende de dioses ególatras, posesivos y autoritarios que condicionan su amor y protección a la obediencia y adoración, por lo que llegué a la conclusión de que somos nosotros mismos quienes debemos convertirnos en los superhéroes encargados de dicha tarea… Durante mucho tiempo he estado diseñando un plan para salvar al mundo y convertirlo en un paraíso terrenal.

Mi búsqueda de la trascendencia había terminado y, ahora, debía llevar a cabo mi plan. Sin embargo, hace poco me invadió la duda, el miedo, la ira, la resignación y la pena. ¿Qué es la felicidad? ¿Cómo alcanzarla y mantenerla? ¿Cómo defino algo “bueno” si no lo puedo diferenciar de algo “malo”? Un paraíso es monotonía, uniformidad e intolerancia… una forma de autoritarismo y regulación de la felicidad. Mi propia versión de la utopía no se diferenciaba de la que muchos ya habían imaginado e intentado llevar a cabo… me volví tan arrogante y repulsivo como los dioses que tanto critiqué.

SABEMOS QUE LAS COSAS BUENAS EXISTEN PORQUE TENEMOS LAS COSAS MALAS QUE NOS HACEN DESEAR UNA ALTERNATIVA DIFERENTE.

El “bien” no puede existir sin el “mal”, ni viceversa… por tanto, la creación de un paraíso no tiene sentido. El mundo es perfecto en su imperfección. Entendí que no es necesario hacer cosa alguna para mejorarlo; las personas se esfuerzan por crear un mundo mejor porque ven la injusticia a su rededor… Entonces, mi solución a la búsqueda de trascendencia estaba destruida y no tenía sentido seguir viviendo. Frente a ese orden natural de las cosas -el caos-, ¿qué gracia tiene ser un humano más sobre la faz de la Tierra, que come, respira, mantiene relaciones sociales y sexuales, que sufre y disfruta… que vive como cualquier otro humano? ¿Para qué hacer todo aquello para lo que, genética y socioculturalmente, estoy diseñado a hacer? Es cierto que existen diferencias particulares entre un humano y otro, entre una piedra otra, pero finalmente, todos estamos codificados naturalmente para “comportarnos” dentro de un rango limitado de posibilidades y, ciertamente, eso no me satisface. Que yo viva o muera son opciones dentro de ese limitado rango de posibilidades, por eso mismo, ninguna de esas opciones me resultan atractivas por sí mismas… necesito trascender, demostrar(me) que mi paso por esta efímera existencia no es igual al de cualquier otra persona, roca u otro ente constitutivo de este cosmos.

… pero en este mundo la balanza está demasiado inclinada hacia la injusticia y las cosas malas… ¿Por qué no dedicarme a re-equilibrar esa balanza?

Y… ¿por qué sí?

Debo admitir que estaba perdido… Comencé a caer y esta vez ya no podría levantarme… si realmente no era el único superhéroe en este universo, alguien más quedaría con esa misión o con la de sostenerme y ayudarme a levantarme. Increíblemente, ocurrió lo que no creí posible y cuando abrí los ojos, me vi rodeado de ellos. La ayuda vino y ya no me siento sólo.

Amig@s y familiares… No sé si siempre han estado ahí y yo no los veía o si, quizás, yo ayudé a que despertaran, pero me doy cuenta de que hoy estoy rodeado de superhéroes que me ayudan a seguir adelante y a mejorar el mundo en que vivimos.

Estoy decidido… ya no me interesa luchar contra la sociedad y la cultura que tanto daño nos hace, sino que, con su ayuda, he recobrado la motivación y la esperanza de co-construir una sociedad mejor para todos… Acabo de darme cuenta de que el pasado y el futuro no me pertenecen, así que hoy usaré el conocimiento del pasado para mejorar mi presente y ayudar a formar personas que puedan construir, en el futuro, un mundo adecuado según sus circunstancias.

Este es un mensaje de gratitud a las personas que me acompañan ahora y para las que, en su momento, lo hicieron y harán… prometo recordar esto y persistir en mis relaciones que, aunque sigan siendo re-evaluadas, ya no serán potencialmente sentenciadas al abandono, sino bendecidas con mi terquedad y optimista intento por mejorarlas.

Ahora es tiempo de levantarnos. Este es el comienzo de mi búsqueda y llamado al despertar de los superhéroes… pero sé que no estoy sólo y que cualquiera, incluso quienes se consideran supervillanos, tiene ese potencial latente esperando por aparecer a luchar contra nuestros defectos y vicios.



Una nueva esperanza ha nacido, un nuevo sentido de trascendencia, un nuevo cosmos, una nueva Liga de la Justicia Ilimitada.

Krypt-9, fénix renacido