“No creo en el matrimonio. Es verdad.
Que quede bien claro.
En el peor de los casos es un acto político hostil... una forma con que los hombres mantienen a las mujeres en casa y fuera del camino, disfrazadas de tradición y tonterías conservadoras religiosas.
Cuando mucho es una ilusión feliz. Son dos personas que se aman de verdad y no tienen idea de cuánto van a hacer sufrir el uno al otro.
Pero... cuando dos personas saben eso y deciden, con los ojos bien abiertos mirarse a la cara y casarse de todas formas, entonces no creo que sea conservador o ilusorio. Creo que es radical, valiente y muy romántico."